Teofilo Buendia, Escultor

Teófilo Buendía añade al tacto, el olfato y el sonido como energias positivas dimanantes de la madera.
La soledad del creador, militante de la abstracción, con su obra pasa del mundo de los sueños a un publico que puede ya abandonarse al placer de acariciar esas curvas ondulantes, a aturdirse en el aroma de la sabina o al susurro de la madera, que fue tallada para crear sinfonías inconclusas con la complicidad del espectador. Todo es ya posible si dejamos que el tacto, el olfato y el sonido embriaguen nuestros imposibles a través de la obra de Teófilo Buendía.

Jose Luis Clemente Giron


Icaro debio de consultarme, 1991, 33 x 100 x 12, Nogal y hierro